¿Tienes hijos en Bachillerato? ¿Estás cursándolo tú mismo? Entonces esto te interesa.
Quién soy
Me presento: soy Sonia Orozco, del colegio Lagomar. Muchos me conocéis como tutora de 1.º y 2.º de Primaria; otros, por el Taller Tecnológico; también por formar parte del Departamento de Orientación. Pero, sobre todo, desde Infantil hasta Bachillerato, por mi labor como Coordinadora del Bienestar.
Mi trabajo me permite pasar por todas las clases: observar cómo están los alumnos, animarles en épocas de exámenes, conocer a los nuevos y coordinarme con profesionales como Tamara, nuestra enfermera, para apoyar a quien lo necesite.

La preocupación de febrero
Aunque aún queda tiempo para la PAU, este mes de febrero he detectado una realidad preocupante:
algunos alumnos de Bachillerato ya están muy agobiados.
Ansiedad, falta de apetito, dificultad para respirar… En definitiva, una presión que les hace pasarlo realmente mal.
Sin embargo, no todos lo viven igual. Hay estudiantes que parecen gestionar esta etapa con más calma. Y ahí surge la pregunta:

👉 ¿Qué hacen ellos para llevarlo mejor?
Estrategias reales que funcionan
Tras hablar con los tres cursos de Bachillerato, estas son las claves que comparten los propios alumnos:
- Practicar deporte para despejarse
- Vivir el día a día, sin obsesionarse con exámenes futuros
- Estudiar con tiempo para evitar acumulaciones
- Tomarse descansos entre exámenes
- Salir con amigos
- Jugar un rato (sí, también a la consola)
- Dormir lo suficiente
- Hablar con alguien de confianza (familia, amigos, profesores…)
- Alternar asignaturas al estudiar
- Mantener una alimentación regular
- Escuchar música o bailar
- Darse una ducha para relajarse y continuar
- Expresar emociones en casa (aunque a veces “agobien” a la familia)
- Llorar o gritar como forma de liberar tensión
Diferencias en la gestión emocional
Muchos alumnos coinciden en una observación interesante:
los chicos parecen mostrarse más relajados o expresan menos sus emociones, mientras que las chicas tienden a exteriorizarlas más.

No está claro el motivo: ¿costumbre?, ¿educación emocional?, ¿diferencias en la forma de gestionar el estrés?
Sería interesante profundizar en ello en otro momento.
Conclusión
En junio, todo esto habrá pasado.
Lo que ahora parece un gran problema quedará atrás en poco tiempo.
👉 Mensaje final: tranquilidad, organización y apoyo mutuo.
Mucho ánimo a todos: alumnos, alumnas, familias y profesorado.
Cada día que pasa, queda un poco menos.
Sonia Orozco
Coordinadora del Bienestar


